El Oursourcing como estrategia de impulso empresarial

La actual coyuntura económica y empresarial requiere de soluciones eficaces y efectivas que impulsen y activen los negocios en todas y cada una de sus áreas. Los foros internacionales aconsejan potenciar con nuevas soluciones y medidas la actividad empresarial, y entre ellas, de manera especial,  el outsourcing se posiciona  cada vez más como una necesidad, y no sólo como alternativa. Sin ir más lejos, la IAOP, cuyas siglas en español corresponden a la Asociación Internacional de Profesionales de Outsourcing, ha constatado recientemente que la externalización de los servicios en las empresas está experimentando en los últimos meses un sustancial aumento derivado de la necesidad de potenciar los negocios.

Las alianzas que fomentan y promueven el outsourcing están en pleno apogeo. Ya no se trata de una solución para las grandes empresas sino que comienza a verse su implantación en medianas y pequeñas empresas europeas como parte de una política de inyección a la gestión de las diferentes áreas de los negocios. Recientemente, en uno de sus rigurosos estudios, la Asociación ponía de relieve las nuevas tendencias que se están produciendo alrededor de la práctica del outsourcing empresarial. Entre ellas destacan la reactivación de nuevos contratos de servicios externos, solución a la búsqueda de nuevos valores añadidos, una mayor flexibilidad para llevar a cabo la contratación, nuevos destinos para la subcontratación, alineamiento con la responsabilidad social y respuesta a los nuevos cambios estructurales. Todas ellas, sin lugar a dudas, con un componente innovador que encaja perfectamente en el nuevo concepto de reactivación empresarial.

No obstante, no tenemos que olvidarnos de uno de los puntos clave para el éxito del outsourcing, cual es, la formación. Sin un programa base sobre el conocimiento de la externalización de los servicios y su fin, no hay garantías de progreso y buen término de los proyectos.  De tal manera es esencial la formación que las Escuelas de Negocio y las Universidades empiezan a introducir en sus materias el Outsourcing como una asignatura más para el futuro directivo de empresa. La racionalización del proceso de contratación de servicios externos es imprescindible, así como la necesidad de adoptar un planteamiento formal ante los pasos a seguir, para evitar que el outsourcing suponga una pérdida de control y genere más perjuicios que beneficios.

Artículo de Antonio Crespo, Director General de Quint Wellington Redwood en Iberia y Presidente en España de la IAOP (Asociación Internacional de Profesionales de Outsourcing). Publicado en “Nueva Empresa”